Boicot al plástico por empresas rebeldes

Cada vez son más las empresas que se unen a la lucha contra el plástico. Vivimos en una época donde lo evidente se hace a la vista: cambio climático, fenómenos de la naturaleza, islas formadas de basura en los océanos, evidencias de microplásticos en el sistema digestivo de los animales marinos, la incapacidad de gestión del exceso de plástico producido cada año que termina en vertederos, muchos de ellos son los mares. ¿Estamos llegando a un punto de quiebre?

Repasemos un poco los hechos.




Cambios y activismo

Hoy en día, hemos evolucionado en cuanto a la cultura ecológica. El problema del efecto invernadero se ha transformado e influye un cambio en el clima que está afectando a los ecosistemas, por ende, a nosotros. Los científicos advierten que si no hacemos modificaciones en las leyes de los principales países industrializados, quienes son responsables del 55% de las emisiones de CO2,  la situación irá empeorando y el planeta tendrá un incremento de 3° centígrados en el 2030, el cual será irreversible.



La naturaleza se ha ido manifestando con fenómenos climáticos cada vez más destructivos y bruscos, como los incendios forestales, la reducción de los glaciares, los huracanes, incremento de temperaturas e inviernos menos largos.

Se han manifestado personajes influyentes como actores de Hollywood, entre los que resaltan Leonardo DiCaprio, Emma Watson, entre otros, y ha surgido un grupo de jóvenes apasionados y preocupados realmente por el futuro de su planeta, como la icónica activista Greta Thunberg, de apenas 17 años.


Las empresas colocan su granito de arena

Antes de todo este movimiento social-político, allá por los años 50, en Estados Unidos, surgió un cambio radical en la filosofía de varias empresas. 

Todo se dio a raíz de la Guerra de Vietnam, entre otros conflictos. Esto desembocó en un despertar de parte de una población fastidiada y azotada por tanto conflicto de intereses políticos. Se dieron cuenta de que, a través de sus trabajos, ellos mismos podían ser activistas. Y no solamente el trabajador, sino, el consumidor, quien tiene las riendas de la demanda. Él decide qué comprar y cada vez es más consciente de las consecuencias que conlleva comprar determinado producto.



¡Empieza la guerra contra el plástico!

8 millones de toneladas de plástico terminan en nuestros océanos cada año. ¡Algo se tiene que hacer! El sector empresarial decidió tomar acción. Ha evolucionado y ha introducido una cultura de responsabilidad social, tanto es así que hoy es imperdonable que incorporen un plan green dentro de sus políticas corporativas. Cada vez más empresas se suman a esta tendencia, que no es por moda, sino que lo consideran a modo de concienciación con su medio ambiente. 

Las empresas más exitosas y mejor consideradas por sus clientes son aquellas que son éticas, responsables con el planeta y sustentables a corto y largo plazo.



Aquí te dejamos algunos ejemplos de acciones que tomaron algunas empresas del 2019 al 2020 y otras que llevan en su ADN su reason why: empresas ecológicas. Mira lo que hacen. Desde packaging sostenibles hasta fabricación de textil con plástico reciclado:

Marriott Internacional: tienen un plan muy bien desarrollado en varios ámbitos. Trabajan en conjunto con sus franquicias, proveedores y partners en cuanto a la construcción y operación de hoteles sostenibles. Reducen las emisiones de carbono incrementando el uso de energía renovable para el uso y administración de energía y agua. Además, trabajan con proveedores en cada región en la que administran sus hoteles, dando trabajo local. Aquí puedes leer más.



Ternua: una empresa que se dedica a la producción de material para montaña y textiles. Han creado camisetas, pantalones, entre otros, a partir de redes de pescar. En vez de que estas se mantengan en los mares durante cientos de años, las recogen y reciclan mediante el proyecto RedCycle. ¡Maravilloso!

Estrella Damm: Ha introducido en su línea de producción un nuevo sistema de envases de latas hechas en cartón 100% biodegradable (aún en producción y a prueba). Con este inmenso proyecto, quedan fuera de los mares 89 millones de anillas y 260 toneladas de plástico. ¡Extraordinario!



Lush: Es la única tienda en el mundo que vende productos naturales de cosméticos, higiene y belleza. Ninguna está hecha de plástico ni lo contiene en su packaging. Varios de sus productos se venden sin envases o sólidos. La idea es concienciar al público que es posible dejar el plástico atrás.

Ikea: Ha sacado una colección eco llamada Musselblomma, una línea manteles, fundas para cojines y bolsas. La materia prima que van a utilizar serán los plásticos recogidos por un grupo de más de 1500 pescadores en el mar Mediterráneo.

Adidas: La famosa marca de calzado no se queda fuera. Ha sacado una línea llamada Adidas Parley. Fabricadas a base de plástico recogido del mar. El proceso es la recogida de plásticos, se trituran, se transforman en pellets y el resultado es un hilo muy resistente que es teñido para formar parte de las nuevas zapatillas.



Saltwater Brewery: Ellos son los responsables de crear anillos que unen las latas de bebidas. Estos son compostables, se degradan rápidamente y hasta pueden servir como comida para los peces.

Brushboo: Nació como empresa socialmente responsable. Desde el inicio, apostó en ofrecer productos de higiene y cuidado personal hechos de bambú, material que se biodegrada y es responsable con el medio ambiente. La filosofía es reducir el uso de plásticos y cambiar algunos productos de plástico por el bambú, como por ejemplo los cepillos de dientes o las pajitas que son las más dañinas para el ambiente, ya que demoran más de 300 años en degradarse.



Nosotros como consumidores tenemos una gran responsabilidad. Tenemos para elegir entre una gama de productos inmensa, pero queda en nosotros hacer la decisión más sabia que a la larga nos beneficiará a todos. Pensemos en colectivo. En que juntos podemos ir dejando el uso de plásticos y conservar nuestro medio ambiente. ¡La clave es hacerlo entre todos! Optemos por alternativas más eco.

«Mucha gente pequeña, en lugares pequeños, haciendo cosas pequeñas, puede cambiar el mundo»

Galeano