Los microplásticos ¿Qué son y cómo llegan a dañarnos?

Los microplásticos son restos muy pequeños de plástico que contaminan el medio ambiente. No existe una medida estándar para definirlos, pero la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) los clasifica a partir de cinco milímetros de diámetro o menos.


El impacto que generan

Desde los años 50 se han generado alrededor de 8.300 millones de toneladas de plástico y solo el 9 % se termina reciclando. Con el paso del tiempo, todos los residuos de plástico que se quedan en vertederos se van degradando y se forman estos microplásticos. Estos dañan la fauna marina, contaminan el agua y acaban siendo ingeridos por nosotros.



Debido al aumento de población en las últimas décadas y al consumismo masivo de plástico, en los últimos 65 años la producción anual de plástico ha pasado de 2 millones de toneladas a 400 millones. 


¿De dónde proceden?

Todo aquello que contenga plástico tiene riesgo de acabar contaminando el medio ambiente, aunque los más frecuentes son los neumáticos, la ropa sintética, productos cosméticos y las producciones industriales. Aproximadamente entre el 2 % y el 5 % de todos los plásticos fabricados acaban en los océanos.



Existen dos categorías a la hora de hablar de la procedencia de los microplásticos:

  • Microplásticos primarios: son los que se lanzan directamente al medio ambiente. Representan entre el 15 % y el 31 % de todos los microplásticos que están en las aguas de nuestro planeta. El roce de los neumáticos con el asfalto y el lavado de ropa sintética son los principales causantes.
  • Microplásticos secundarios: representan entre el 69 % y el 81 % del plástico restante. El sol, el agua y el viento provocan la degradación y el movimiento de todos los plásticos que se acumulan en los vertederos —en su mayoría botellas, bolsas y redes de pesca. 

¿Qué efecto tienen sobre nosotros?

En el caso del ser humano, los microplásticos son ingeridos a través de la comidaespecialmente de los animales marinos. Cualquier molusco o pez puede absorberlo previamente y luego nosotros consumimos estos alimentos, recibiendo también estos microplásticos. En 2017, la ONU declaró que hay aproximadamente 51.000 millones de partículas de plástico en el mar.

También se han encontrado restos en bebidas y alimentos, más concretamente, en el agua del grifo. 

Aún no se puede confirmar al 100 % qué efectos provocan en nuestro organismo, pero al contener sustancias químicas y aditivos, es muy probable que sea perjudicial para la salud.


Medidas para combatir los microplásticos

Cada vez más países en todo el mundo se suman a lanzar medidas para que se reduzca el consumo de plástico y poder frenar así la contaminación. Un ejemplo de ello es la Unión Europea, que ha decidido realizar un acuerdo provisional para que se prohíban los plásticos de un solo uso en 2021.



Algunas de las mejores alternativas que propone la ONU son:

  • Evitar el uso de maquinillas desechables
  • No comprar globos a la hora de celebrar fiestas.
  • En casa y en el trabajo, tener siempre bolsas reutilizables.
  • No arrojar basura a la calle. Estos residuos, a causa de la lluvia y el viento, acaban entre la naturaleza y tardan cientos de años en descomponerse.
  • Utilizar productos para el cabello que no contengan plásticos, siliconas ni petróleo. Se pueden hacer de forma casera, mucho más barato y sostenible.


La mitad del plástico que usamos diariamente es de un solo uso. Con un poco que aportemos cada uno podremos ayudar a reducir la contaminación que todo esto produce y vivir con la tranquilidad de que a este planeta aún le queda mucho por delante.


¡A por ello!

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